¿Dónde estamos?

Estamos ad portas a un paro nacional convocado por la ANEF (Agrupación Nacional de Empleados Fiscales), la CUT (Central Unitaria de Trabajadores), y diversos gremios y sindicatos, para apoyar la petición de reajuste de los salarios en un 14,5%, tomando en consideración la actual inflación y el gigantesco aumento del IPC (Índice de Precios del Consumidor).
Las alzas en los precios de los productos, y los bajos salarios es algo transversal a la gran mayoría de los trabajadores de nuestro país, por lo cual, diversas agrupaciones y movimientos sociales también anunciaron su participación en la jornada de paralización.
Para no quedar ausentes, el colegio de profesores anuncia su participación estratégica y su apoyo irrestricto.
Los estudiantes por su parte, anuncian... los estudiantes anuncian ... ¿Los estudiantes? ¿anuncian?
Estamos en la víspera de esta movilización nacional, que sumado a todos los problemas que han surgido en diversas áreas de las políticas públicas, ponen en jaque al poder (basta ver como se regodean los candidatos presidenciales, nacen y mueren partidos políticos, y se farandulizan las discusiones políticas), y nosotros, los estudiantes, miramos desde las nubes como el pueblo (aunque sea una parte mínima de él) se moviliza y altera una vez más la famosa paz de los consensos.
Es cierto que el movimiento estudiantil está muerto, pienso que es más preciso decir que está con catalepsia (cuando se diagnostica defunción, sin que el fallecido realmente estuviera muerto), no obstante, eso no es excusa para abstraernos de la realidad y no seguir luchando, a pesar de que ya no estemos en el centro de la palestra pública.
Se acerca la PSU, los profesores van a paro y el gobierno está más débil que nunca (después de la derrota municipal por parte de la derecha).
Es el momento preciso para contraatacar, de dar un golpe desde el suelo de nuestro knock-out, de levantarnos sorpresivamente y dar continuidad a una lucha que se desmorona cada año, cada semestre, cada estación.
El problema es quiénes nos vamos a levantar, quiénes vamos a salir a luchar ¿qué pasó con nuestro movimiento?
¿Dónde están los compañer@s quejumbros@s? (esos que alegaban por todo y contra todos) ¿los compañer@s que dedicaban muchas horas a las discusiones teóricas sobre el movimiento? (sin ninguna propuesta práctica) ¿los compañer@s que no se perdían ninguna movilización? (pero que no participaban en ninguna asamblea) ¿Dónde están esas ridículas odiosidades entre la CNEP y la Aceus? (que sólo daño nos hizo como movimiento) ¿Dónde están los compañeros y las compañeras que dieron todo su esfuerzo por hacer crecer este movimiento?
¿Dónde están todos quienes por algún momento pensaron en otra educación para nuestro país?
¿Dónde estamos compañeros?
Es cierto que fuimos derrotados nuevamente, aunque en este caso no fuimos cooptados por el gobierno (como la "gran" Revolución Pinguina del 2006), ni fuimos derrotados en la lucha, simplemente nuestra inexperiencia nos jugó una mala pasada. ¿Es eso suficiente para salir arrancando y dejar de luchar?
¿Hasta Cuándo?
¿Por qué?
Simplemente hay que luchar compañeros, ya es demasiado tarde para organizar un movimiento para mañana, pero no lo es para participar. Apoyemos a nuestros profesores, a los empleados fiscales, a los sindicatos. En grupos o individualmente. Con o sin banderas. Participando en la movilizaciones o animando si es que tareas más urgentes nos impiden acudir.
Veamos que sucede, estemos alerta y levantemos nuestras armas, ojalá nos encontremos en la calle luchando.
Mañana será otro día, los espero para contratacar.

Onnet